¿Qué clases de colchones existen y cuál debería elegir?

Un buen descanso resulta indispensable para el cuidado de nuestra salud, pero para la mayoría es difícil decidir qué colchón se adapta más a lo que estamos buscando. Hoy día existe una gran diversidad gracias a los distintos materiales y tecnologías, y cada categoría de colchón responde a unas necesidades específicas. ¿Quieres saber cuál es el más adecuado para ti? En ese caso estás en el lugar adecuado.

Diferencias dentro de los colchones de muelles

Los dos elementos a tener en cuenta para juzgar la futura comodidad de uno de estos colchones son el tipo de muelles empleados y la cantidad de ellos; cuantos más muelles, mayor confort.

Tipos de colchones de muelles

Los colchones más extendidos y utilizados, al menos antes, eran los de muelles bicónicos. Estos muelles se conectan entre sí gracias a hilos de acero en forma de espiral, presentando menor independencia que en los colchones de muelles ensacados, que se compensa con una notable resistencia al peso de su ocupante y al paso del tiempo.

Luego están los de hilo continuo, que como su nombre indica presentan un solo hilo de acero que conforma un muelle más homogéneo. Su independencia tampoco es la mejor, pero a cambio presentan una excelente ventilación, haciéndolos ideales para las personas que tienden a acalorarse y sudar con facilidad.

Los más avanzados (y que mencionamos antes) son los de muelles ensacados. Estos no se conectan entre ellos al estar envueltos en saquitos de tejido individuales, lo que sin perjudicar a la ventilación incrementa mucho la independencia de la zona en que se duerme, adaptándose mejor a nuestra postura.

La gran variedad de colchones de espuma

Estos son muy habituales y diversos, teniendo como punto en común la independencia de la zona en que se duerme y la tendencia a almacenar la humedad. No es fácil clasificarlos, aunque mencionaremos los más frecuentes.

Clasificación general de los colchones de espuma

La espuma más barata es la de poliéster, ofreciendo el menor grado de comodidad. Poseen una densidad muy baja, además de poca resistencia al paso del tiempo, y se fabrican expresamente para las camas supletorias que se utilizan en ocasiones específicas.

Provistos de más densidad se encuentran los de espuma de poliuretano, contando con una mayor durabilidad y un mayor nivel de confort, que varía en función del volumen y la densidad (si estos son mayores, el colchón resulta más cómodo).

Los mejores son los colchones de espuma viscoelástica con memoria de forma, que se adaptan al cuerpo de la persona favoreciendo la relajación de los músculos y la circulación de la sangre. También hay gran variedad dependiendo de sus características, aunque siempre se debe recordar su sensibilidad a la temperatura, que los hace poco recomendables para quienes se acaloran con facilidad.

Las zonas de confort en colchones de látex

Sean de origen natural o sintético (normalmente son mezcla), se caracterizan por brindar estupendas cotas de confort, higiene y ventilación. Están formados por células abiertas y alveolos, dependiendo la cantidad de zonas de confort del reparto de los mismos.

Clases de colchones de látex

Empezamos con los colchones de látex de tres zonas de confort (cabeza-hombros, espalda y muslos-pies). Son bastante cómodos, aunque dejan un poco que desear.

Luego están los de cinco zonas de confort (cabeza, hombros, espalda, muslos y pies), los más equilibrados en términos de calidad-precio. Muy recomendados para personas que padezcan dolores de espalda.

Terminamos con los colchones con siete zonas de confort. Son más caros que los de cinco zonas de confort, y pese a que en principio no son necesarios, pueden venir bien para personas que sufran sensibilidades especiales, sobre todo las vinculadas a dolores de espalda más graves.