mejor colchón

Claves para decantarse por el mejor colchón en función de la edad

Tanto para los infantes que tienen tendencia a desarrollar dolencias en la espalda como para adultos de cualquier edad es fundamental disponer de una buena cama que dé pie a la conciliación de un sueño totalmente reparador. Para conseguirlo basta con disponer de un conjunto de calidad formado por un somier y un colchón.

Si se trata de una cama destinada a los peques conviene cerciorarse de que el colchón es realmente bueno, ya que en caso contrario tarde o temprano acabarían produciéndose los problemas de espalda, desde pequeños dolores hasta graves lesiones. Impedir que ello acontezca exige escoger una unidad adaptada tanto a la edad como a la forma de su cuerpo.

Cómo escoger la cama ideal para los más pequeños de la casa

Aunque los infantes no suelen quejarse por incomodidades a la hora de conciliar el sueño lo cierto es que internamente, si duermen en un conjunto de escasa calidad, pueden pagarlo caro en un futuro. Es por ello que sus necesidades concretas deben ser satisfechas con el principal objetivo de que se desarrollen sin adversidades.

En las familias es habitual compartir colchones entre hermanos, lo cual ha de ser evitado junto a la tentación de adquirir modelos previamente utilizados por otros niños recurriendo a la segunda mano.

Conviene decantarse solo por los nuevos y de buena calidad.

La importancia del conjunto somier y colchón

Para que el colchón apoye correctamente a la persona en cuestión es esencial que el somier reciba los esfuerzos mecánicos oportunos, los cuales son inexistentes si se coloca el primer elemento mencionado en el suelo. Dicha práctica también debe olvidarse si quieres que el colchón ventile.

Proporcionar un buen colchón desde la infancia

Cuando los peques alcanzan una edad aproximada de seis años conviene proporcionarles un colchón destinado a adultos que haga gala de una excelente calidad y durabilidad, características que se traducirán en un colchón que permanecerá hasta tres lustros en un estado óptimo.

Para los años previos una buena elección es la cama para bebés que se adapta en función del ritmo de crecimiento del infante. Independientemente del modelo elegido asegúrate de que el colchón es de calidad. Actualmente se comercializan modelos con varias tecnologías, empleando materiales como látex y espuma.

Si optas por esta última a base de poliéster cerciórate de que presenta una densidad de 25 kg por metro cúbico o más para que el peque reciba el apoyo necesario, evitando que la cifra sea muy elevada dando pie a una firmeza excesiva. El grado idóneo varía dependiendo de aspectos como el peso y el tipo de cuerpo, aunque siempre es recomendable una recepción del curso suave.

Optar por el colchón ideal para individuos de edad avanzada

Un buen colchón también es aquel que permanece libre de bacterias y alérgenos, siendo fundamental para niños y también para adultos. Por otra parte, las personas mayores corren el riesgo de sufrir enfermedades como la artritis que gracias a la disposición de una cama de calidad no ocasionan tantos quebraderos de cabeza ni dolencias.

Espuma viscoelástica: ideal para conciliar el sueño

Muchos ancianos tienen dificultades para dormir, pero afortunadamente la espuma viscoelástica les ayuda a alcanzar rápidamente la fase REM. Al mismo tiempo sus músculos se relajan y descansan mejor, resultado conseguible también con los colchones de látex si presumen de una muy elevada calidad.

Conjuntos articulados muy beneficiosos para la salud

Con este tipo de camas el colchón se adapta perfectamente al cuerpo de cada anciano pudiendo personalizar el grado de elevación para que la espalda esté cómoda durante toda la noche y las piernas se encuentren elevadas favoreciendo el retorno venoso.


Escrito por: Colchones Flex Store