Colchones de viscoelástica y espuma

La elección del colchón idóneo no es una tarea sencilla, la oferta de colchones es muy amplia y encontramos diferentes tipos de materiales que nos pueden influir en nuestro descanso según nuestros gustos y necesidades, ya sean de muelles ensacados, bicónicos o de hilo continuo, de látex o, como los que detallaremos a continuación, los colchones de viscoelástica y espuma.

Como curiosidad, la viscoelástica se empezó a utilizar como material para construir cascos para las orejas o sillas de avión por parte de la NASA, y viendo que sus cualidades eran aplicables para otro tipo de situaciones, se descubrió su buen funcionamiento en la fabricación de colchones.

 

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Tecnologia y confort

Los colchones de viscoelástica o de espuma con memoria de forma destacan por su reacción al calor para adaptarse a la silueta de la persona que lo utiliza, lo que garantiza un descanso reconfortante adaptado a cada persona y a las necesidades de cada cuerpo, y esto es gracias a la espuma termosensible de la que están formados. Otra de las ventajas de los colchones de viscoelástica es a la hora de dormir acompañado, ya que permite una independencia en cada lado para que cada uno descanse según sus necesidades, además de una libertad de movimientos sin molestar a quien duerma a su lado que puede ayudar a que sigan durmiendo juntos si uno de los dos es de los que sueña en modo realidad virtual y no puede evitar moverse por las noches. Aunque, aún así, éste no es el tipo de colchones más recomendado para aquellos con sueño agitado, ya que la función de la capa de viscoelástica es adaptarse a la silueta del consumidor, pero funciona mejor con aquellos que duermen de manera estática sin mucho movimiento.

Confort de la viscoelástica al servicio de la salud

Mucha gente se pregunta cómo elegir un colchón, y en ocasiones se puede basar en la comodidad o en el diseño, pero hay factores más importantes como es la salud y en algunos colchones, según el consumidor que lo utilice, puede beneficiarlo o perjudicarlo. Si usted tiene problemas en las articulaciones, artrosis o dolores musculares recurrentes, puede tener claro que éste tipo de colchones le van a ayudar. Esto es debido a la adaptación del colchón a la silueta del usuario que ofrece una relajación total que permite a los músculos recuperarse rápidamente, además de a las articulaciones o, por ejemplo, la columna vertebral. También es altamente recomendable para deportistas debido a que, además de articulaciones y músculos, otro de sus beneficios es la mejor fluidez en la circulación sanguínea que disminuye la presión en las venas y mejora la irrigación a los músculos.

Viscoelástica y la temperatura ideal del colchón

Hasta hace relativamente poco, en los colchones de viscoelástica clásica se daba un problema con aquellos más calurosos o de sudoración excesiva, ya que la viscoelástica al funcionar por el principio de termo-reacción ayudaba a retener el calor en el colchón y, por consecuencia, en aquel que dormía en él. Sin embargo, hoy en día nos hemos podido olvidar de ese problema gracias a las nuevas tecnologías de viscoelástica con gel y reticulares que garantizan una buena ventilación y evitar así, la concentración de calor en el colchón, proporcionando una sensación de frescor que nos ayudará a conseguir un descanso óptimo si nuestro colchón ideal es uno de visco pero somos un poco calurosos a la hora de dormir.

Espuma de alta resiliencia

Si nos centramos en la densidad de la espuma de los colchones, encontramos los colchones de alta resiliencia como producto antónimo, dentro de la espuma, de los anteriores de viscoelástica, ya que se caracterizan por la alta densidad de la espuma que la forma, lo que genera como diferencia principal una rápida recuperación de su posición inicial a la hora de aplicarle cualquier alteración al colchón. Diremos que son espumas de alta resiliencia cuando la densidad de ésta sea mayor de 30kg/m3. Aquellos que tengan una densidad inferior podrían estar formados por espumas de poliuretano o poliéster, y ofrecen una resiliencia bastante baja, en especial la de poliéster. Una de las ventajas de la alta resiliencia es la duración que ofrecen, ya que es muy superior a la del poliéster, por ejemplo. También podemos asegurar que la alta resiliencia hace que un colchón goce de las ventajas de firmeza y resistencia conjuntamente. Otra ventaja muy importante es la ventilación que ofrece con respecto a otros materiales, si se le da un uso correcto con una base que se adapte a sus necesidades y no se coloca directamente en el suelo que le haría perder esos beneficios, así como otros relacionados con la salud y la durabilidad del colchón. Y lo más recomendable sería utilizar un somier de láminas para éste tipo de espumas.